miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Conflicto y la razon del problema


El Conflicto

El motivo aparente del conflicto es la disputa del t erritorio, ante los ojos de la interpretación (política) de los hombres. Aunque la disputa de la tierra es un síntoma real de la enfermedad, también es una cortina de humo de lo que realmente es un conflicto espiritual. Hay mucho sufrimiento y muerte entre ambos pueblos. Y si el problema solo fuese la tierra, quizás tendríamos muchas posibilidades de ver una definitiva solución de paz, a los creyentes nos quedaría esperar que Dios termine de dar la tierra a quien se la prometió, es decir, al pueblo de Israel. Este conflicto nunca fue ni será con los palestinos, es con todos los países árabes, es decir contra el Islam, y tarde o temprano terminaremos de entender que no es solo contra Israel, es contra todos, y finalmente contra el Dios de Israel. El presidente Egipcio Anwar Sadat, jefe principal de ataque de la liga árabe que envió 6 países islámicos contra Israel en la guerra de Yom Kipur, dijo en su famoso discurso: "Prometo aplastar a Israel y volverla a la humillación y miseria establecidas en el Corán". En estas cortas palabras comprobamos que la verdadera razón del conflicto es el Islam.

La razón del Problema

El problema en realidad es que los islámicos que adoran a “Alá” (Al-Ilah) dios lunar babilónico cuyo símbolo era la luna creciente (que no es Adonai), están bajo un verdadero éxtasis de convencimiento, creyendo que el cristianismo sucedió al judaísmo y que el Islam sucedió al cristianismo, que Mahoma está sobre todo profeta y que quien no lo acepta por la razón lo hará por la fuerza (famoso dicho musulmán). El surgimiento de una nación y pueblo judío desde 1948 es una amenaza, una repudiable afrenta a su concepto de fe. Luego seguirán los cristianos y todo “infiel” que les amenace ideológicamente. Es obvio que detrás de esto esta la mano del enemigo inflamando un fuego que viene siendo muy difícil de apagar. El Islam intenta detener lo que nunca podrá, el cumplimiento de la Palabra profética en la tierra y pueblo del pacto.